viernes, 24 de octubre de 2014

No saber
-no estar-
y aún así perderse
-caudaloso remolino
ideas mareadas
en recuerdos-
Todos buscamos
-coleccionamos-
pedazos de ser.

Pero el dolor,
-nadie se salva- 
de saberse vivo,
saberse incompleto,
saberse insaciable.

Pero la angustia
-eso de amar y ser
amado,
sospecho
no existe-
de no saber hasta qué punto
somos
y hasta cuál
nos rendimos a ser.
-hay gente que
no sé
como vive consigo-

Los sueños,
a veces nos extirpan
un poco de realidad.
-absurdidad, digo-
Somos un circo de marionetas.
Somos un arma a rienda suelta.
Somos seres abandonados.
Seres separados.
Abismos.

 Pero la soledad,
consumirse lentamente.
Todo lo que el humano
-que de humano
ya no nos queda
nada-
construye, no alcanza
con nada cuando
besamos nuestros
caprichos,
abrazamos
nuestro egocentrismo.

Al final del camino
a veces
están tus ojos.
Nada más que tus ojos
me calman.
A veces.

No hay comentarios: